Los
Primeros Sitgetanos
El nombre de Sitges proviene
de "sitja" de procedencia prerromana que significa "hoyo profundo, depósito
de grano". Los primeros sitgetanos habitaban, ya antes del neolítico,
el lugar conocido como la punta de las cuevas (pasado el golf Terramar)
y en el promontorio de la Punta, donde hoy se encuentra la iglesia y el
Ayuntamiento, los restos arqueológicos encontrados últimamente
demuestran la existencia de un asentamiento ibérico ya en el siglo
IV-III AC. Los estudios actuales constatan que en el siglo I, en Sitges
habían dos pequeños núcleos de población. Uno
alrededor del promontorio de la Punta y otro en la ermita del Vinyet. Unida
a la Olérdola romana, el puerto sitgetano sirvió de intercambio
entre los productos del Penedés y de otros lugares del Mediterraneo
romano.
Sitges
Medieval
El castillo, situado en
lo alto del promontorio de la Punta, hoy Ayuntamiento y que fue construido
sobre los cimientos del antiguo castillo en el 1889, tuvo como primer propietario
la Seo de Barcelona que lo cedió en feudo al conde Mir Geribert
(1041). En el siglo XII, Sitges estaba bajo el feudo de los Sitges, familia
que adoptó el topónimo de la villa como apellido. La família
Sitges está documentada desde el año 1116 hasta el año
1308. El último miembro de la família Agnès de Sitges
vendió sus derechos de feudo a Bernat de Fonollar que fue señor
desde 1306 al 1326. Despues de la muerte de su segunda mujer, Blanca de
Abella, Sitges pasó, por decisión testamentaria, a manos
de la Pia Almoina y lo fue hasta 1814. Bernat de Fonollar fue un caballero
directamente relacionado con la corte del rey Jaume II. Las tumbas del
noble y de su mujer están en la iglesia de Sant Bartomeu i Santa
Tecla, entrando a mano izquierda. La vida de los sitgetanos de estos siglos
se organiza alrededor el promontorio del baluarte, donde estaba la iglesia
parroquial, el cementerio, el hospital, el castillo y un reducido núcleo
de casas, todo cerrado por un primer recinto y conectaba con el resto de
la villa por un puente encima de la calle Mayor. El resto del pueblo lo
conforman las calles Nou, Tacó y Carreta que manaban al mar y estaban
cerrados por sus respectivos portales, la calle de l'Aigua con otro portal
y el de la Devallada. La presencia de estos portales demuestra que toda
la villa estaba enmurallada por un segundo recinto. se conoce, también
la existencia de 3 torres situadas en el Baluarte, detrás del antiguo
Hospital (actual Museo Maricel) y en la calle de Bosc, posiblemente levantadas
en el año 1303. Dibujadas en el escudo de Sitges.
La
actividad económica y comercial
La villa, a pesar de su
contacto directo con el mar, contaba con más campesinos que marineros.
La vid era su principal actividad económica y laboral y por tradición
el cultivo sobretodo de la malvasía. También se cultivaba
trigo y productos de la huerta y el Bargallo o margalló, símbolo
del Garraf, y del cual se hacían escobas y otros utensilios caseros.
Desde antiguo, Sitges ha sido el puerto que daba la salida a los productos
del Penedés. En el 1345 Vilafranca solicita al rey autorización
para tener un puerto en Sitges y lo siguió siendo hasta que en el
siglo XIX se construyó el ferrocarril Vilafranca-Barcelona.
Edad
Moderna (S. XVI-XVIII)
Este periodo de la historia
viene marcado por los constantes intentos de la Universidad de Sitges (Ayuntamiento)
de librarse del dominio señorial de la Pia Almoina. En el año
1814 Sitges se libera definitivamente y se incorpora a la corona. La villa
sufrió el embite de las distintas guerras que hubieron, así
como periodos de hambruna y epidemias. La actividad económica siguió
siendo el cultivo, la pesca y la actividad portuaria. en el siglo XVIII
Catalunya obtiene el permiso para poder comerciar directamente con América.
El Decreto Real hizo que la actividad marítima se consolidara y
se incrementara notablemente y desde finales del XVIII (1779) hasta principios
del XIX se estableció un constante comercio con las colonias americanas.
La apertura comercial hará que la población se divida en
marineros, patrones y comerciantes.
Sitges
de 1800 a nuestros días
Recien empezado el siglo
XIX (1813) el país vive la guerra del francés, después
surgieron las guerras civiles o carlinas. El pueblo de espíritu
liberal, se enmuralló de nuevo y reforzó su milicia, la cual
frenó a los carlinos en uno de los episodios más trágicos
de nuestra historia: el ataque del 1 de mayo de 1838, acontecimiento histórico
que se recuerda con el nombre e la calle que lleva esta fecha (durante
la dictadura franquista se rebautizó con el nombre de 2 de mayo
y que tiene el sobrenombre de calle del Pecado).
Economía
La bonanza económica,
iniciada a finales del XVIII duró hasta principios del XIX. En el
1833 más del 27% de los catalanes que comerciaban con América
eran sitgetanos. El comercio se basaba en la exportación de ropa,
vino, malvasía y aguardiente. Sitges, como ya se ha mencionado,
era el puerto comercial del Penedés. A mitad de siglo se redujo
al 8% y se recuperó en el segundo tercio del XIX, ahora sin embargo
la economía se encuentra en manos de los comerciantes con América
(época de los americanos) y los que regresan enriquecidos compran
o arreglan las antiguas casas del pueblo. La villa se convierte en un punto
de veraneo de los americanos sitgetanos. La actividad económica
siguió siendo la payesía, el huerto y sobretodo la vid (en
la actualidad únicamente se conserva el cultivo de la malvasía
del Hospital de Sant Joan Baptista). La pesca se mantuvo todo y que fue
disminuyendo hasta quedar reducida a unas cuantas barcas que todavía
faenan y fondean en el puerto de Aiguadolç.
Indústria
Con capital americano se
abrieron en Sitges, en la segunda mitad del XIX, dos fábricas de
hilaturas. En el 1874 Sitges estrenaba la primera fábrica de calzado
(la fábrica Tarrida) también con capital americano. En el
año 1910 había cuatro grandes fábricas de calzado
convirtiéndose en una industria típica de Sitges. En el año
1936, Sitges tenia más de 20 fábricas donde trabajaba más
del 80% de la población. En la actualidad, sólo queda una.
Otra industria se instaló a las afuera de la villa en el año
1903: la fábrica de cemento de Vallcarca. En el 1935 funcionaba
una fábrica de automóviles "Sitges", relacionada con el Autódromo
de Catalunya, la cual en el año 1936 se dedicó a realizar
material de guerra.
El
Turismo
En el 1879 ya nos consta
que se practicaban los baños como terapia medicinal y de la afición
de los balnearios se pasa directamente a la playa (1888). Sitges, situada
cerca de Barcelona, aunque con un difícil acceso, y sede de veraneo
de muchos americanos-sitgetanos, se convierte en un pueblo para tomar las
aguas. La llegada del ferrocarril (1881) favoreció la comunicación
con la capital catalana. Con la llegada de Santiago Rusiñol en el
1891 (uno de los artífices del Modernismo) Sitges, se convirtió
en el foco cultural de los modernistas. En el año 1909, de la mano
de Ramon Casas y Miquel Utrillo, visitó Sitges Charles Deering,
un millonario norteamericano que transformó la calle de Fonollar,
de típicas casas marineras y el antiguo hospital, en un palacio.
El Palau Maricel y el Cau Ferrat (casa-estudio de Rusiñol) se convirtieron
en dos polos de atracción cultural y evidentemente lanzaron Sitges
a la fama turística. En el 1918 el industrial Francesc Armengol
proyecto la ciudad jardín Terramar y el Paseo Marítimo. En
el 1928 se creó la Atracción de Forasteros y en el 1934 la
oficina de turismo. A partir de entonces Sitges será un punto de
referencia turística europea. A finales del XIX, Sitges contaba
sólo con un establecimiento hotelero, la Fonda Subur, la cual en
el 1902 se convirtió en el primer hotel. De principios del XX son
el hotel Milanesa y el hotel Sitges (1917) y el 1920 se construye el Terramar
Park Hotel.
Extraído del capítulo
escrito por Àngels Parés: La Vila de Sitges en Quatre Pinzellades
del libro Historia de Garraf de Rafael Mateos Ayza. |